No hay parejas, no hay apelación a la sed; hay comida como en las piezas de vino a pesar de que el titular promete que la birra es tan buena que lo del aperitivo es sólo una excusa.
Es un buen paso de la cerveza Nobel (que no la conozco), empezar a asociar en la mente de los consumidores comida con cerveza, aunque lo que se muestra es bastante básico y son cosas que desde hace rato se comen para acompañar una cerveza. Es por eso que se queda corto. Cualquiera que sepa un poco más que el promedio sobre cerveza sabe que, primero, es una bebida más compleja que el vino, segundo, en su infinita multitud de variedades y posibilidades puede ser maridada con culaquier plato. Nobel podría haber puesto su cerveza junto con un plato de mariscos salteados o pescado a la parrila (aunque no hubiese tenido una gráfica tan lograda) Como con los vinos, hay cervezas buenas para carnes blancas, para aperitivos, para carnes rojas y de caza, para pickles y hasta para dulces y postres. Salvo en Bélgica y en el norte de Francia el maridaje de cerveza y comida es algo que todavía está en sus primeras estapas, aunque ganando cada vez más atención por parte de consumidores y empresarios gastronómicos.
Un Comentario
Es un buen paso de la cerveza Nobel (que no la conozco), empezar a asociar en la mente de los consumidores comida con cerveza, aunque lo que se muestra es bastante básico y son cosas que desde hace rato se comen para acompañar una cerveza.
Es por eso que se queda corto. Cualquiera que sepa un poco más que el promedio sobre cerveza sabe que, primero, es una bebida más compleja que el vino, segundo, en su infinita multitud de variedades y posibilidades puede ser maridada con culaquier plato. Nobel podría haber puesto su cerveza junto con un plato de mariscos salteados o pescado a la parrila (aunque no hubiese tenido una gráfica tan lograda)
Como con los vinos, hay cervezas buenas para carnes blancas, para aperitivos, para carnes rojas y de caza, para pickles y hasta para dulces y postres.
Salvo en Bélgica y en el norte de Francia el maridaje de cerveza y comida es algo que todavía está en sus primeras estapas, aunque ganando cada vez más atención por parte de consumidores y empresarios gastronómicos.